Una cuenta, mundos aparte
Notas, tareas, carpetas y hábitos viven dentro del espacio al que pertenecen. Tu plan del lunes no está pegado a la lista de la compra.
Separa el trabajo, lo personal y cada equipo, sin abrir una segunda cuenta.
Notas, tareas, carpetas y hábitos viven dentro del espacio al que pertenecen. Tu plan del lunes no está pegado a la lista de la compra.
Manda la invitación y la persona entra en el espacio con todo ya montado. Sin reunión de arranque, sin contraseña compartida.
Los administradores gestionan miembros, los editores escriben, los lectores leen. Las reglas se aplican en el servidor, no solo en la interfaz: un lector no puede cambiar una nota aunque lo intente.
Elige un espacio en la barra lateral y todo lo sigue: listas, búsqueda, informes, el asistente de IA. Dale a cada uno su icono para saber dónde estás de un vistazo.
Crea un espacio, invita a quien corresponda y deja fuera el resto de tu vida.